Villa Progreso

Esta Delegación Municipal cuenta con 3 barrios principales que son: Santa María, San José y San Miguel. Dentro de éstos existen diferentes zonas que tienen por nombre los apellidos de los habitantes y muchos otros en el idioma otomí.

En Villa Progreso aún se conservan un gran número de capillas oratorio o como es común llamarlas capillas de indios, donde los naturales, desde la fundación del pueblo, rendían culto al santo de su devoción y a San Miguel Arcángel, patrono del pueblo. Fueron los Frailes Franciscanos los que encaminaron a los pobladores a la construcción de ellas, para conducirlos al ejemplo de la religión cristiana, por ello desde muchos años antes, en estos sitios permanecen nuestras tradiciones religiosas, que forman parte del patrimonio cultural de esta Delegación.

Actualmente, estos centros de oración congregan a las familias y parientes, que además de participar en los ritos, comparten alimentos, reconfortan su alma, y mantienen una comunicación espiritual con sus antepasados.

La hoy Delegación de Villa Progreso, originalmente llamada Bothë, fue fundada por Otomíes provenientes de la provincia de Xilotepec. Posteriormente se otorgó merced de tierras a Don Gaspar Moran entre los años 1616 y 1617, por el Gobernador de la Nueva España, Don Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Guadalcázar (12).

Don Gaspar Moran y sus herederos tenían que cumplir con el compromiso de introducir 2,000 cabezas de ganado al sitio de estancia y cuatro caballerías de tierra, en el lapso de un año. El territorio no podía ser dispuesto a la iglesia, ni a monasterio alguno, porque era exclusivamente para las labores del campo y la cría de ganado.

A los naturales (indios) se les permitió congregarse ya que era conveniente el mantenerlos reunidos y así tener mano de obra suficiente para el mantenimiento de las tierras. Esto disminuyó a principios del siglo XVIII ya que las barreras entre españoles y naturales se habían roto. Los españoles construían sus casas en zonas indígenas en las que convivían unos y otros.

Desde aquellos tiempos este territorio fue nombrado Tetillas, ya que los cerros más conocidos y más vistosos de este lugar, tienen esta forma. Posteriormente con la evangelización se veneró a San Miguel Arcángel como patrono del pueblo y se cambió el nombre a San Miguel de las Tetillas.

27 de diciembre de 2018

En 1640, con la fundación de la Villa de Cadereyta, el pueblo de Tetillas quedó sujeto civilmente a esta Villa, dejando de estar bajo la obediencia de la provincia de Xilotepec.

Entre los años 1645 y 1646 comenzaron los conflictos y las riñas por las tierras, así como la adjudicación de la fundación del pueblo. En 1649 comenzó la construcción del Templo de San Miguel Arcángel, tras la solicitud hecha al Virrey de la Nueva España y el acuerdo con el dueño de los terrenos, Don Diego de Barrientos Lomelín, quien permitió la edificación a cambio de seis años de trabajo de cultivo de tierras y otorgamiento de producción de parte de los naturales.

En el año del Señor de 1718, se inauguró el hermoso Templo, decimos hermoso como pocos, porque su construcción adopta un estilo barroco del siglo XVII con expresiones de la mano indígena. Los naturales, no eran muy afectos al trato con los españoles por lo que todavía durante el siglo XVII conservarían intacta su etnia, sin ningún mestizaje racial aparente.

En el año 1734, los indígenas del pueblo de Tetillas compraron al Marqués de la Villa de Villar del Águila otra parte de tierras, después de los favores otorgados por su parte. El pueblo de San Miguel de las Tetillas por estos tiempos estaba bajo la doctrina franciscana proveniente de la orden de San Pedro y San Pablo, instalada en San Nicolás Tolentino hoy Cadereyta de Montes.

Los siguientes doscientos años transcurrieron sin acontecimientos sobresalientes y la vida en San Miguel tuvo un desarrollo muy lento. En el año 1941, cuando la Villa de Ezequiel Montes se convirtió en Municipio, se le asignó como Delegación el poblado de San Miguel. En 1942, cambió nuevamente y por última vez de nombre, desde entonces se le conoce como Villa Progreso.

Belisario Domínguez 104, Ezequiel Montes, Querétaro. | 441 (27-70096) (27-70707) (27-7-5230)